Simplemente lo miró y supo que ya se iba, que no quería volver. ¿Como entender la realidad? ¿Porque caer por un amor tan mediocre? Las preguntas eran proyectadas como imágenes de vídeo. Su vista comenzó a nublarse, no era muy difícil identificar que ella había empezado a llorar. Derramaba lágrimas sin pensar, sin detenerse. Su vida se despedía, la felicidad ya no estaba.
Una vez más, regresaba su autodestrucción, soledad, café, lágrimas de sangre. Unicamente una afilada lamina de metal se encontraba acompañandola.
Solo cicatrices quedaron de ese amor, tan traicionero, tan motivador, marcas que jamás se van a borrar por propias decisiones. Fingía felicidad, vivía con disfraz, un día la situación no daría para más y ella iría a cualquier lugar para encontrarlo y volverlo a besar.
lunes, 28 de julio de 2008
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2 comentarios:
Los estados de animo labran surcos en nuestras frentes y en ella sembramos errores y aciertos...el dilema es que costal preferimos llevar mas lleno, el de las experiencias positivas o los rencores que son los que siempre juegan con naipes marcados....particularmente me inclino por los reconres, ellos son los elementos reactores que proclamaran "sensatez" para una "próxima vez"...el dolor es una impronta que te trae sabiduría hay que aprovecharla y hacerla nuestra tu aliada.
Es fuerte eso de ir a cualquier lado con tal de encontrar a alguien nuevamente, una cosa es decirlo y otra hacerlo, y no muchos estamos dispuestos a lo segundo... me gustó como final!
Joaquin Sabina dice que "al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver". Eso también es difícil, uno se resiste a entregarse...siempre!
Lindo post. saludos!
Sigo leyendo...
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