Cuando te vas y volvés, cuando abrazas y soltas.. las almas se unen y se alejan.
Y el piso parece temblar al volver escucharte hablar o decir tan solo una estupidez, ahora que me detengo a pensar, ¿tan difícil va a ser olvidarte? Podría quedarme con el recuerdo de algo que ya no esta más, de algo que se volvió a esfumar.
Es raro que aún te sienta mi papá, jamás lograste llenarme el vacío que tenía por dentro, solo me dejaste llorar y te fuiste para no volver nunca más.
¿Parece justo que ahora yo sea la que tiene que recordar? Deberíamos cambiar planetas, intercambiar cielos, vos estarías es mi lugar y sentirías lo que es, yo estaría en el tuyo y tal vez me reiría.
Todo eso pudo ayudarme, quizás quisiste dejarme alguna enseñanza que ahora, comencé a disfrutar, la enseñanza de tardar en confiar, de ser cobarde y resguardarme; de dejar que me lastimen y ni siquiera decir una palabra.
Por algo soy tu hija y alguna justificación tiene que haber para que te lleve en la sangre y actúe tus mismos actos.
martes, 1 de julio de 2008
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