Tengo gusto a café en la boca y siento aroma a jazmines, nada más especial.
El jazmín es la flor preferida de mi abuela y la comprendo, porque es muy hermoso y delicado. En cambio mi mamá, es fanática de las rosas chinas, por eso mismo el jardín está lleno de estas. Y a mi me gustan las frésias, como a mi hermana.
Casa vez que me levanto la casa está llena de estas flores, en todos los floreros hay de muchas variedades. Pero nada me hace mas feliz que ver a mi abuela tocando el piano con flores a su lado, para poder sentir su olor. Esas manos que tiene ella, tan únicas, tan perfectas y cuidadas. Mi mamá bailando danzas clásicas con Lara, no se queda atrás, siempre me quedo asombrada cuando hace esos giros y vueltas, por supuesto ya habrá tiempo para que yo también me dedique a practicarlas, pero por estos momentos encuentro mucho más cómodo el piano negro y lustrado de mi sala.
Nada se compara con la magia que esta casa encierra en si misma. Nadie iguala a estas tres mujeres que me llenan de felicidad al verlas sonreír.
jueves, 10 de julio de 2008
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2 comentarios:
Hola,
Me he topado con este sitio y dejo huella de mi paso ...
El piano, cuando es bien tocado, es uno de los mejores (por no decir el mejor) instrumento que hay. Transmite paz, una energia diferente a todo lo demas. Si cerras los ojos mientras escuchas, y te dejas llevar, te imaginas cosas espectaculares.
Extraño a mi abuela tocando... Sigue viva, pero perdio la practica, ya no toca como antes... Una lastima.
Besos!!
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