Las cosas más inesperadas, se piden por dentro. ¿Quien iba a pensar que dos lágrimas se podían transformar en sonrisas de madrugadas? El sol sale a derretir nuestras diferencias, a unirnos todavía un poco más. Si mi cielo es el tuyo, si tu luna es la mía, no estamos tan separados como pensé. Ojalá tomaras mi mano, para que te enseñe a volar, no estaría mal que algún día me acompañes a respirar. Esto esta demasiado vacío, cuando el alma no esta llena, simplemente se piensa en el amor, por más vengativo que sea.. siempre rellena. Me encantaría entregarte mi amor, demostrarte que puedo llorar de felicidad y mostrarte los sueños con mis manos.
Todo se transformaría en maravilla. Pero cuando tus ojos no me canten mas canciones y mi alma no te motive, todo volverá a su estado insignificante. Y con lágrimas, te voy a despedir una vez más de mi alma.
Si todo esto pudo ser casi perfecto, si hubiera podido sanarte las heridas, si tus sentidos hubieran sido los mios, podrías haber descubierto algo incierto, porque el amor que te tengo es muy diferente a los demás.
Pero decidiste lastimarme por inercia, como todos.
sábado, 28 de junio de 2008
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